Bizcocho de piña


Un bizcocho de piña jugosito para una merienda veraniega.

Este bizcocho además de lo vistoso que es, puede ser una opción perfecta para el verano si lo tomamos bien fresquito de la nevera.

Es muy sencillo de hacer y el contraste con la piña es realmente delicioso.

A la hora de servirlo podemos acompañarlo de un poco de nata o una bola de helado, será una combinación perfecta.

Así que ya sabéis, vamos a ponernos con las manos en la masa:




Preparación (con thermomix):

1.- Abrimos la lata de piña en almíbar y reservamos el líquido.

2.- Ponemos la mantequilla con el azúcar en el vaso y programamos 30 segundos, velocidad 3.

3.- Programamos de nuevo velocidad 3 sin tiempo y añadimos los huevos uno a uno por el bocal y no paramos hasta que no veamos que están bien integrados.

4.- Mezclamos la harina con la sal y la levadura y la tamizamos. La vamos incorporando por el bocal poco a poco y terminamos con la espátula separando lo que haya quedado en la paredes.

5.- Preparamos un molde (aproximadamente de 18 cm), cubrimos el fondo con caramelo líquido y colocamos encima las rodajas de piña bien secas. A continuación vertemos la masa  y con una cuchara nos aseguramos de que ha llegado bien a todos los rincones del molde.

6.- Precalentamos el horno a 180º y horneamos entre 35-45 minutos. Comprobamos que el bizcocho está hecho cuando pinchamos un palillo y sale seco.

7.- Aún con el bizcocho en el molde, vamos haciendo agujeros con una varilla y echamos el líquido de la piña (no hace falta que echemos todo, eso va en función de lo que el bizcocho vaya bebiendo)

8.- Desmoldamos con cuidado para que la piña no se mueva del sitio y listo.


Preparación (tradicional):

1.- Abrimos la lata de piña en almíbar y reservamos el líquido.

2.- Ponemos el azúcar con la mantequilla en pomada en un cuenco y batimos hasta que esté todo bien integrado (si es posible con una máquina de varillas).

3.- Sin dejar de batir vamos incorporando los huevos uno a uno.

4.- Mezclamos la harina con la sal y la levadura y la tamizamos. La vamos incorporando a la mezcla anterior poco a poco, hasta que esté todo bien integrado.

5.- Preparamos un molde (aproximadamente de 18 cm), cubrimos el fondo con caramelo líquido y colocamos encima las rodajas de piña bien secas. A continuación vertemos la masa  y con una cuchara nos aseguramos de que ha llegado bien a todos los rincones del molde.

6.- Precalentamos el horno a 180º y horneamos entre 40-45 minutos. Comprobamos que el bizcocho está hecho cuando pinchamos un palillo y sale seco.

7.- Aún con el bizcocho en el molde, vamos haciendo agujeros con una varilla y echamos el líquido de la piña (no hace falta que echemos todo, eso va en función de lo que el bizcocho vaya bebiendo)

8.- Desmoldamos con cuidado para que la piña no se mueva del sitio y listo.




Podemos probar a cambiar la piña por melocotón en almíbar ¿Quién se atreve a hacer la prueba?

1 comentario:

  1. yo lo hago con manzana verde y sale riquisima es de mis preferidas

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